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domingo, 8 de agosto de 2010

varios centenares de potosinos están en huelga de hambre. la situación se hace insostenible y crece la demanda de Federalización. Maldonado reclama .

Senador Maldonado le clama al presidente que abra su corazón y pacifique Potosí

Los cuatro asambleístas potosinos siguen en huelga de hambre a la cabeza del senador Eduardo Maldonado quien le pidió al presidente Evo Morales que abra su corazón y logre que el diálogo sea una realidad y se logre la pacificación de Potosí, que sufre 10 días de bloqueo.

“Quiero apelar a su corazón, a su sensibilidad con la mayor responsabilidad tiene que haber siempre la mayor humildad, esa magnanimidad a la que apelo, que tenga la grandeza de dar una señal al país, no sólo a Potosí, también este proceso de cambio tiene mucho corazón”, dijo Maldonado a Radio Fides.

El asambleísta aseguró que la situación en Potosí es alarmante debido a la falta de alimentos y la terrible condición en la que está la gente en los bloqueos.

“Se ha volcado la gente a los piquetes de huelga de hambre, gente de todas las condiciones, instituciones, organizaciones sociales, inclusive jubilados están entrando a la huelga de hambre, esto realmente consterna”, aseguró.

Además de Maldonado están en ayuno voluntario los diputados Juan Carlos Cejas, Hugo García ambos del Movimiento al Socialismo y David Córtez de Alianza Social.

ha surgido un nuevo factor de preocupación. dividir a Potosí para dividir Bolivia. exigir que las provincias del Norte formen aparte

La Federación de Sindicatos Campesinos del Norte de Potosí y la Federación de Ayllus de esa región resolvieron este domingo pedir al gobernador potosino, Félix Gonzáles, replegarse a este sector para asumir sus funciones desde ahí y demandan la departamentalización de la región.

La información la dio a conocer la radio Pio XII de la Red Erbol , al reportar que ambos sectores identificaron al Comité Cívico Potosinista (Comcipo), como un bloque discriminador del gobernador Gonzáles y que sólo está buscando el poder político a través de las medidas de presión asumidas desde hace más de una semana.

“Hoy en día persiste el centralismos manejado por unos cuantos que quieren el poder político, que discrimina al gobernador (Félix Gonzáles), un originario electo por los potosinos”, señala uno de los puntos del voto resolutivo de ambos sectores rurales de norte Potosí.

En el documento, también exhortan al gobierno del presidente Evo Morales iniciar el diálogo para solucionar el problema limítrofe entre Oruro y Potosí, pero en el lugar y con actores verdaderos en conflicto como el suyu Jakisa de Oruro y los ayllus del norte de Potosí.

Asimismo, entre otras conclusiones que se asumieron están: la demanda de la construcción de un aeropuerto en norte Potosí, la descentralización administrativa del gobierno autónomo de Potosí, la construcción de una fábrica de cemento y el respeto a la autonomía indígena originaria.

Los dirigentes, buscarán consensuar estos puntos con la población urbana de la región.

todos los grandes diarios le han dedicado editoriales, crónicas, artículos cada día del conflicto, como este de El Dia de SC

Potosí es el mejor ejemplo que se puede utilizar para ilustrar que Bolivia es un Estado fallido y es, por supuesto, el mejor exponente también del fracaso del llamado “proceso de cambio” que impulsa el MAS. Las calles de las principales capitales del país siguen pobladas de mendigos potosinos y las regiones de donde provienen son, desde hace décadas, las principales expulsoras de emigrantes. Los labriegos, acobardados por la sequía y la pobreza más indigna que se pueda soportar en Bolivia, se van a Argentina a cosechar tabaco, algodón o caña, aunque también se los ve llegar al norte cruceño en época de la zafra azucarera. Que los ayllus del norte del departamento decidan “institucionalmente” dedicarse al contrabando de autos o al narcotráfico, forma parte de la misma desesperación por la supervivencia.
Potosí fue el soporte fundamental de la corona española en esta parte de América del Sur y cuando ya en la República, en manos de los hijos de quienes esquilmaron los recursos naturales potosinos, las minas de estaño de Oruro se volvieron más prometedoras que las vetas de plata del Cerro Rico. Potosí no sólo perdió su brillo económico sino también el poder que ejercía en tándem con Sucre. El Estado boliviano, a su vez, apenas dejó socavones vacíos y todo un pueblo con el futuro incierto.
El mismo modelo de Estado, centralista, indiferente y autoritario apenas cambió de domicilio. Ni siquiera El Alto, un verdadero gueto que observa desde arriba cómo las élites paceñas devoran los recursos que les arrebatan a Llallagua, a Vinto, a Camiri y a todas las regiones del país, ha podido siquiera recoger las migajas de la comilona. La Paz nunca podría parir un Montero, un Warnes, ni siquiera un Yapacaní o La Guardia, porque ese modelo sólo sabe acaparar y es el que ha dejado a los potosinos sin nada. Es el que se propone dejarlos sin litio, así como la gente de Puerto Suárez tal vez nunca saboree los beneficios del Mutún.
Quién lo diría, durante los últimos años Potosí ha estado viviendo un nuevo auge minero, gracias a los excelentes precios internacionales. Su gente casi ni se entera de la bonanza y lo poco que se ha podido aprovechar gracias al liderazgo de un potosino brillante y esforzado como René Joaquino, ahora se lo arrebata una ley dictatorial disfrazada de autonomía.
Los potosinos han sido tal vez los mejores aliados del “cambio”. Ni siquiera la constante fidelidad expresada en las urnas, que los llevó incluso a rechazar la autonomía en el 2006, ha sido garantía de la atención de un Gobierno que los usó, de la misma manera que lo hizo con los indígenas del oriente. Y el abandono de Potosí seguirá siendo el mismo, no porque este Gobierno sea insensible, sino porque con sus leyes y su política de hiperconcentración está perfeccionando el mismo modelo político que ha parido un fracaso tras otro en Bolivia.
Ahora los potosinos gritan “Federalismo”, como lo hicieron en el pasado. Ellos fueron los pioneros en plantear el cambio de paradigma. Tal vez ese factor sumado a la desesperación que implica la pobreza, la marginación y la postergación, sean mejores acicates que los gritos de autonomía que enmudecieron en otras partes del país.

Potosí pide Federalismo porque históricamente el Estado le falló. “El cambio” que trajo el MAS también los ha postergado.

el diario cooperativo OPINION de Cochabamba ofrece esta larga crónica sobre el conflicto

Las protestas en el departamento de Potosí se han agravado al cumplir hoy diez días, con la incorporación del gobernador oficialista Félix González a las huelgas de hambre que realizan decenas de personas y el bloqueo de los accesos al aeródromo de la ciudad.

González, que está en huelga de hambre desde el viernes, dijo hoy a Efe que tomó esa decisión porque se siente abandonado por el presidente Evo Morales y sus ministros en la búsqueda de soluciones al conflicto, que tiene paralizada y aislada a Potosí desde hace casi dos semanas.

"En días anteriores he sido apedreado sin que haya tenido la culpa. No pudieron atender en ese momento y me he sentido solo, (abandonado) por mi partido. Hemos llegado a esta situación y no supieron dar la atención correspondiente a esta demanda de las organizaciones de nuestro departamento", se lamentó.

Las organizaciones lideradas por el Comité Cívico de Potosí (Comcipo) están en huelga indefinida y realizan bloqueos de carreteras para exigir atención a media docena de demandas y una solución a un conflicto de límites con la región vecina de Oruro.

Por estas protestas está interrumpido el paso hacia Argentina y Chile por las rutas del occidente boliviano.

El Ejecutivo ha insistido en dialogar en la ciudad de Sucre, la capital constitucional de Bolivia, sobre el conflicto de límites y ha rogado sin éxito a los dirigentes potosinos que suspendan sus medidas para negociar en Potosí las otras demandas.

Esta posición fue ratificada el viernes por el vicepresidente Álvaro García Linera.

Sin embargo, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental, Mario Mamani, ratificó hoy a Efe su posición de que el diálogo sobre todas las demandas tiene que darse en Potosí, cuyas organizaciones tienen la convicción de "realizar la lucha hasta las últimas consecuencias".

Según Mamani, al menos 35 piquetes de huelga de hambre se han instalado en la ciudad y Comcipo ha llamado a los emigrantes potosinos en otras regiones y en el exterior a que se sumen a las protestas.

En La Paz, cuatro parlamentarios de Potosí liderados por el senador Eduardo Maldonado, del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), se adelantaron a ese llamado, pues hoy cumplen cinco días en huelga de hambre en el Congreso para pedir al Ejecutivo que atienda las demandas de su región.

Las protestas se radicalizaron más aún con la acción de unos 1.500 mineros que decidieron bloquear con barricadas de tierra los accesos al aeródromo de Potosí, informó a Efe el comandante departamental de la Policía, coronel Mario Hinojosa.

Antes de que ello ocurra, al menos 25 turistas extranjeros lograron salir en avionetas desde el aeródromo, que era la única salida hacia otras regiones.

Otros 22 turistas, entre españoles, franceses, alemanes, brasileños y argentinos, que no pudieron partir el viernes debido a la falta de luz en el aeródromo decidieron retornar a sus hoteles.

Hinojosa señaló que ese grupo ya no podrá salir de Potosí porque los mineros advirtieron que "no entra ni sale nadie" del aeródromo.

El gobernador González advirtió de que el conflicto repercutirá negativamente en el turismo, que es una de las principales fuentes de ingreso para la región, donde está el salar de Uyuni, el fondo de un antiguo mar desecado de 10.000 kilómetros cuadrados de extensión y la mayor reserva de litio del país.

También lamentó que la situación en la ciudad se haya tornado "insostenible" por la escasez de dinero y alimentos y el consiguiente encarecimiento de precios en los mercados, por lo que llamó a las organizaciones potosinas y al Gobierno a que negocien.

Los potosinos reclaman al Ejecutivo porque aseguran haber sido "postergados y marginados" en los 185 años de vida de Bolivia, que se cumplieron precisamente este viernes.

Potosí, que registra los índices más altos de pobreza de Bolivia, no celebró las fiestas patrias y, en cambio, declaró "luto departamental" como una protesta porque no han sido atendidas las diversas demandas que han planteado sobre su desarrollo.

El presidente Evo Morales, quien se encuentra en la ciudad amazónica de Cobija, ha participado hoy en dos actos públicos pero no se ha referido al tema.