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miércoles, 20 de agosto de 2014

no tardó en reaccionar LTD, lo más escandaloso resulta de "la inoperancia de las autoridades de Gobierno" cuando se refiere a la desmesurada arbitrariedad de cooperativas mineras yla situación de menores que viven en Cerro Rico y trabajan hasta en interior mina.

Lo que ya resulta escandaloso, incluso para los laxos parámetros vigentes en nuestro país, es la inoperancia de las autoridades gubernamentales
A la ya muy larga lista de calamidades que son directamente atribuibles a la desmesurada arbitrariedad con que las mal llamadas cooperativas mineras operan en nuestro país, se ha sumado el más reciente informe del Defensor del Pueblo. Se trata de un estudio titulado “Estado de situación de niños, niñas y adolescentes que viven en el Cerro Rico y trabajan en la actividad minera”, según el que al menos 145 niños y adolescentes trabajan en actividades mineras en el Cerro Rico de Potosí.

Con toda seguridad, tan escandalosa situación revelada por el estudio no pasará desapercibida para más de un organismo internacional, pues las primeras señales de alerta sobre este tema fueron oportunamente activadas.
En efecto, hace apenas unas semanas, tanto la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) hicieron conocer su preocupación por la posibilidad de que la nueva legislación boliviana sobre el trabajo infantil pudiera prestarse a abusos, razón más que suficiente para que el informe del Defensor del Pueblo no pase desapercibido en las más altas instancias del exterior.
A lo anterior debe sumarse una serie de otros desastres sociales y ambientales que son directamente atribuibles a la misma causa. Sólo por mencionar los casos más recientes, cabe recordar dos cuya importancia trascendió nuestras fronteras.
El más importante de ellos es el relativo a la impunidad con que las cooperativas mineras que socavan el Cerro Rico de Potosí se niegan a detener su labor depredadora a pesar del ultimátum que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que vanamente exige que el Gobierno boliviano actúe con la severidad correspondiente.
Muy ligado a lo anterior, pues la causa es muy similar, es el caso del desastre ambiental que está produciéndose por la contaminación de las aguas del río Pilcomayo. Y no se trata sólo del más reciente vertido de aguas residuales de la empresa minera Santiago Apóstol de Tacobamba, sino de un fenómeno que pese a las continuas advertencias, que se repiten año tras año, no hace más que agravarse en la misma proporción en que se intensifica la actividad de la minería informal.
Los tres problemas señalados, entre muchos otros que todavía no reciben la atención que merecen, tienen un elemento en común. Es que la minería cooperativizada ha alcanzado en nuestro país un poder tan grande que actúa por encima y fuera de toda legislación vigente. Para esas empresas, las leyes laborales y sociales son tan despreciables como las ambientales y actúan en consecuencia.
Así pues, el informe del Defensor del Pueblo no hace más que identificar a otras víctimas de los excesos en que están incurriendo las empresas mineras en su desenfrenada labor extractiva de minerales. Ante tal situación, lo que ya resulta excesivamente escandaloso, incluso para los laxos parámetros vigentes en nuestro país, es la inoperancia de las autoridades gubernamentales que parecen haber renunciado a todas sus prerrogativas, rendidas ante las cooperativas mineras.

martes, 19 de agosto de 2014

escándalo que 145 niños trabajan como "mineritos" en el corazón mismo del Cerro. escándalo que hubiesen abandonado la escuela, que no tengan seguro, ni contrato de trabajo, niños que ponen cada dia en riesgo su vida. otros niños más viven con sus madres en la boca mina. qué horror!

Al menos 145 menores de edad trabajan en la minería en el Cerro Rico de Potosí en condiciones de alto riesgo para sus vidas, sin contratos laborales, ni seguros de salud, informó hoy el Defensor del Pueblo, Rolando Villena.


El alto funcionario difundió en un comunicado los resultados de una investigación que establece que un 91 por ciento de esos menores trabaja en el interior de la montaña ytiene de 15 a 17 años y otro 6 
por ciento, entre 8 y 12 años; en tanto que un 3 por ciento, de edades entre 13 y 14 años, trabaja fuera de la mina.

La mayoría de los menores trabajadores tiene una jornada laboral de cuatro horas y cobran mensualmente cantidades entre 172 y 488 dólares.

"La remuneración que reciben por su esfuerzo ha llevado a que abandonen la escuela, a trabajar sin un contrato laboral, a no exigir seguro de salud y, fundamentalmente, a poner en riesgo su vida ya que ingresan al interior de la mina sin el equipo de seguridad necesario", sostuvo Villena, según un comunicado.

Un 95,2 
por ciento de los menores trabajadores no tiene contrato escrito de trabajo, casi todos ellos desconocen sus derechos laborales y un 94 por ciento trabaja dentro de la mina sin capacitación industrial con lo que se exponen a accidentes que acortan su esperanza de vida.

Un 83 
por ciento de los niños y adolescentes no cuenta con seguro social de salud y cuando se enferman pagan con su dinero la consulta en un centro médico o se curan con medicamentos caseros.

Además, otros 280 menores viven en el Cerro Rico con sus madres que trabajan prácticamente 24 horas como guardias de las bocaminas de las cooperativas mineras, en viviendas precarias, sin servicios básicos, ni condiciones de seguridad.

Villena dijo que la Defensoría del Pueblo está cumpliendo con su trabajo de denunciar el estado de los derechos de la niñez y adolescencia y este estudio es una guía para comprender el problema, por lo que ahora demanda que las instituciones nacionales y locales enfrenten el asunto con una mirada "honesta, decidida y efectiva".

El Gobierno boliviano promulgó en julio un código para proteger a los niños y adolescentes y establece una prohibición de que realicen trabajos peligrosos e insalubres, pero que, a la vez, permite que trabajen por cuenta propia desde los diez años.

domingo, 29 de junio de 2014

Historia de la Villa Imperial de Potosí, revive en la prosa de Carlos Mesa que invoca la presencia de Bartolomé Arsánz de Orsúa y Vela, el vasco que nació en Potosí y describió la grandeza de esta ciudad convertida en una de las cinco ciudades principales del Planeta. es la historia vivade 1705 al 1709 y que retrata a la Villa en su apogeo

Bartolomé Arzáns escribió un libro excepcional, quizás una de las narraciones más impresionantes y totalizadoras sobre una nación (americana y española al tiempo) que se hayan hecho nunca en nuestro continente. Con una sola obra concebida casi en las entrañas del cerro más rico de la historia, un hombre logró poner la columna vertebral del canon literario boliviano.
Hace unas semanas el Vicepresidente García Linera invitó a un grupo de intelectuales a proponer las 200 obras capitales al pensamiento boliviano. Cifra que nos refiere a los 200 años de independencia que se conmemorarán en 2025.

A este propósito me parece oportuno hablar de una de ellas, a mi juicio la fundadora de las letras y la historia boliviana, publicada recientemente (2da edición) en una excelente edición de Plural.
Potosí era un sueño, era El Dorado trepado en los cielos, era un río de plata que parecía no terminarse nunca pero que el insaciable imperio de los austrias y los borbones terminó por agotar como se agota la sangre de alguien herido irremediablemente.
Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela fue parte de ese tiempo irrepetible que hizo una ciudad viva y desmesurada como su propia historia, anclada en el rojo de la tierra que escondía el plateado metal a 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde todos creían que era imposible nacer, improbable vivir y seguro morir. Allí tejió Arzáns la vida de Potosí, entre el sueño y la penumbra, jurando que su único norte era reflejar los hechos tal como acontecieron, para terminar escribiendo una historia apasionante y apasionada de milagros, sucesos extraordinarios, leyendas y cuentos de mercado, reyertas, explosivas historias de amor, pensamientos y deseos, lecciones morales y temas para la prédica inflamada de púlpito. Todo de una sola vez, pero sin traicionar jamás el espíritu indómito de los potosinos, que amasaron con el metal y la sangre uno de los momentos más increíbles de la historia de occidente.
Pero, ¿quién es el autor de la “Historia de la Villa Imperial de Potosí”, una de las obras mayores de la literatura e historia colonial de América, que como otras muchas nacidas de una nación como Bolivia, enclaustrada en la nostalgia del mar y en el macizo de los Andes, parecen mezclarse en la tierra y desaparecer en el estrecho límite de sus fronteras?
Bartolomé Arsánz de Orsúa y Vela nació en la Villa Imperial de Potosí en 1676. Criollo, descendiente de una familia bilbaína llegada al deslumbrante Potosí en una generación anterior. Autodidacta confeso “pues ni la gramática (que es común aprenderla en toda la puericia de esta Villa) no merecí su tan provechoso ejercicio”. Arzáns vivió aparentemente en estrechez económica. Se sabe por su hijo Diego y de sus propias apreciaciones que fue profesor y poco más, por ejemplo que era aficionado a los toros y celoso guardián de un texto que nunca quiso publicar en vida.
El Potosí de Arzáns había ya dejado de ser la esplendorosa Villa que entre 1580 y 1611 vivió su momento dorado en medio de la riqueza sin límites, convertido en emblema de opulencia en el mundo entero y una de las cinco principales ciudades del orbe con más de 120.000 almas en sus abigarradas y desordenadas calles. Pero el orgullo de sus vecinos no había disminuido un ápice. Aún había aliento para esculpir la magnífica portada de piedra de la iglesia de San Lorenzo y para que este hombre singular decidiera escribir una monumental historia que registrara para lo venidero las peripecias de su amada ciudad. Entre 1705 y 1736, año de su muerte, Arzáns escribió la “Historia de la Villa Imperial de Potosí”, obra que justificó su vida y lo llevó hasta nosotros. En el periodo 1705-1709 escribió sobre el tiempo que media entre el descubrimiento de la veta del Cerro Rico en 1545 y 1709. A partir de entonces pasó de la historia a la crónica, se hizo casi un periodista siguiendo en simultaneidad los hechos que veía acaecer. La muerte lo sorprendió con la obra inconclusa que intentó terminar su hijo Diego. Nuestro personaje fue un extraordinario recreador, recogió los hechos, apeló a la tradición oral, a “sus” fuentes y a otras tan serias como la “Crónica moralizada” de fray Antonio de la Calancha, mezcló mitos, leyendas y milagros, describió el pecado y fue –no podía ser de otro modo en esos años– moralista. Pero por sobre todo Arzáns, hijo de una rica tradición literaria, influido por la picaresca del siglo de oro, conocedor de los clásicos a los que citó como Lope o Cervantes, fue un escritor intenso y sencillo pero con un notable manejo del lenguaje. Arzáns no duda en las paráfrasis del autor del Quijote o las de Calderón, e igual que en las coplas de Manrique revela la peculiar visión trágica del catolicismo: “ Toda felicidad de esta vida es un engaño y ficción, y no verdadera dicha sino apariencia de dicha, y así no fue novedad que toda esta grandeza de Cerro, minadores y vanidad de la Imperial Villa de Potosí se acabase, pues al fin fueron bienes humanos… no bienes verdaderos sino sombra de bienes calificados de sombras...”
Bartolomé Arzáns escribió un libro excepcional, quizás una de las narraciones más impresionantes y totalizadoras sobre una nación (americana y española al tiempo) que se hayan hecho nunca en nuestro continente. Con una sola obra concebida casi en las entrañas del cerro más rico de la historia, un hombre logró poner la columna vertebral del canon literario boliviano.

El autor fue Presidente de la República.

sábado, 21 de junio de 2014

Zulma Yugar nuestra bien conocida folklorista, cantante y ex-ministra de Culturas, sale en defensa del CERRO RICO, contra los mineros que a título de cooperativistas, perforan sus entrañan y extraen los metales que luego comercializan. Zulma está opuesta a la destrucción de la cresta del hermoso cerro, que figura como símbolo de la riqueza en el escudo de armas de la Nación Boliviana

La salvaguarda del Patrimonio Material o Tangible se remonta a la Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural y Natural del Mundo celebrada en París en 1972. Entre las candidaturas premiadas para nuestro país como Patrimonio Mundial están Tiwanaku, el Fuerte de Samaipata, La Chiquitanía, la ciudad capital Sucre y Potosí con el Cerro Rico. En lo referente al Patrimonio Inmaterial Bolivia ha sido merecedora como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad el Carnaval de Oruro, La Medicina Tradicional Kallahuaya, La Chope Fiesta de la Cultura Moxeña.

La protección  y el ejercicio de los derechos culturales de un pueblo deberían ser la preocupación fundamental de un Estado. El principio básico debe significar la protección y respeto por nuestros patrimonios, pareciera que el Estado y el pueblo mismo no le dan la importancia que otros pueblos del mundo le otorgan a estas obras premiadas.
A inicios del 2010, se  había informado sobre el deterioro y abuso que cometen las cooperativas mineras ante la explotación descarnada que sufre el Cerro Rico de Potosí símbolo patrio, orgullo de bolivianidad, como consecuencia la Unesco alertaba sobre la posibilidad de declarar patrimonio en riesgo si no se consideraba la salvaguarda y protección debida a este monumental patrimonio mundial.
A estas alturas del tiempo y ante la negligencia de los trabajadores mineros que día tras día van depredando las entrañas de este cerro histórico, no nos vaya a extrañar y Dios no lo quiera  ver derrumbar la historia de un Potosí que albergó a propios y extraños en pos de una riqueza aprovechada por extranjeros, pero que también significó el bastión de la economía nacional.
“Patrimonio en riesgo” significa que un Estado no ha sido capaz de salvaguardar su patrimonio, es cuando la Unesco interviene por ser obra mundial  para desarrollar estrategias de protección a nivel internacional, descalificando lo que hasta ahora no pudo hacer nuestro Estado.
El pueblo boliviano debería presionar a las cooperativas mineras a dejar este bastión. No estamos en contra de su derecho al trabajo, pero deberán buscar  vetas en otros yacimientos que por lo que sabemos todavía existe mucha riqueza mineral en ese departamento.
El Cerro Rico puede seguir aportando riqueza al pueblo potosino con la creación de un enorme museo en todo el interior de la mina, recreando su historia desde el descubrimiento de los hilos de plata a causa de una fogata hecha por el indio Diego Huallpa, los mitayos que ofrendaron su vida, la llegada de esclavos africanos para su desmedida explotación por parte de los invasores españoles, además de la Casa de la Moneda, Potosí puede significar un importante polo de desarrollo en el campo turístico.
Así como reza la letra de esta canción va mi mensaje de cariño al pueblo potosino “Quien dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”.
Consagrar  y proteger este Patrimonio Mundial debería ser uno de los pilares del Estado.
La autora fue Jurado Internacional de la Unesco, Mensajera por la paz mundial, ex Ministra de Culturas.

Carlos Mamani de la Federación de Cooperativas dijo "por supuesto que no salimos del Cerro Rico, si no tenemos minas equivalentes a explotar" y quieren con un contenido de plata, estaño y sing", de lo contrario no salen. qué les parece? permitirán que el Cerro se desmorone?

El presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Potosí, (Fedecomin), Carlos Mamani, condicionó la paralización de la explotación en el Cerro Rico a la otorgación de nuevos yacimientos para sus afiliados.
Mamani afirmó que “por supuesto” los cooperativistas no saldrán del Cerro Rico en tanto no se les garantice estas nuevas áreas de trabajo.
“Tenemos la esperanza de poder reubicarnos racionalmente, siempre y cuando nos ofrezcan nuevas aéreas y condiciones para trabajar”, manifestó.
La Unesco anotó a la ciudad de Potosí en la “Lista del Patrimonio Mundial en Peligro” bajo el argumento de que las operaciones mineras estaban afectando al Cerro Rico.
Al respecto, el dirigente aseguró que las cooperativas “están preservando” al monumento natural bajo la dirección y asesoramiento de la Corporación Minera de Bolivia.
Alternativas
Para el traslado de las cooperativas, el secretario departamental de Minería de Potosí, Édgar Rivera, afirmó que se analizan los siguientes yacimientos: Don Pablo en Chilcani; Angélica I yII en Turqui; Tocomani en Colavi; Flor en Kari Kari y Amelia, según reporte de radio Aclo.
No obstante, el Presidente de la Fedecomin advirtió que las nuevas áreas deben tener las mismas características del Cerro Rico, donde –según él- se produce zinc, estaño y plata.  

al parecer la COMIBOL, ha reiterado su compromiso de mantener la forma cónica del Cerro Rico.OPINION publica la siguiente nota con Carlos Colque de la Corporación Minera.

El gerente regional de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Carlos Colque, se comprometió a "salvar el Cerro Rico", luego que la Unesco decida incluir a Potosí en la “Lista del Patrimonio Mundial en Peligro” debido al riesgo en que se encuentra el monumento natural



“Me parece un tanto muy adelantado que se esté queriendo declarar un patrimonio en riesgo. Estamos trabajando, vamos a salvar el Cerro Rico, vamos a darle la forma cónica”, dijo el funcionario, según reporte de radio Aclo de la Red ERBOL

En la 38º reunión del Comité para el Patrimonio Mundial que se realiza en Doha Qatar se determinó ingresar a Potosí en la “Lista del Patrimonio Mundial en Peligro”, debido a las “continuas e incontroladas operaciones mineras en el Cerro Rico”

El gobernador Félix Gonzales pidió a los cooperativistas mineros que continúan explotando el Cerro Rico que “tomen conciencia”. “Ellos y su personal técnico saben del grave riesgo que corren como trabajadores”, dijo

El secretario departamental de Minería, Édgar Rivera, afirmó que para el traslado de las operaciones mineras del Cerro Rico se analizan los siguientes yacimientos: Don Pablo en Chilcani; Angélica I y II en Turqui; Tocomani en Colavi; Flor en Kari Kari y Amelia. 

miércoles, 18 de junio de 2014

los mineros, los cooperativistas mineros, los potosinos mismos quieren hundir el Cerro Rico. cuántas veces se ha planteado, replanteado el problema y se sabe que los que explotan las minas, o los desmontes en el Cerro Rico, son los mismos potosinos que pretenden hundir tan inestimable montaña. los medios.

El viceministro de Desarrollo Productivo Minero, Víctor Hugo Llanos, advirtió hoy que la incorporación de la ciudad de Potosí a la lista del patrimonio mundial en peligro de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (Unesco), es una llamada de atención para las cooperativas mineras que continúan trabajando por encima de la cota 4.400 del Cerro Rico.
"Esta inscripción del patrimonio en peligro, no es ninguna pérdida de nuestro patrimonio, monumento histórico de Potosí, sino más al contrario es una llamada de atención para aquellos operadores mineros que continúan trabajando por encima de la cota 4.400", remarcó en una rueda de prensa.

La Unesco inscribió ayer a la ciudad de Potosí y al Cerro Rico en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, debido a la inestabilidad en el cerro y la potencial degradación del sitio debido a las operaciones de minería y el impacto ambiental.
Según Llanos, actualmente alrededor de 17 cooperativas mineras siguen operando encima de la cota 4.400, una zona considerada de "alto riesgo", lo que impide estabilizar todo el Cerro Rico mediante relleno hidráulico.
Recordó que, en coordinación con la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), se intentó estabilizar la cúspide del cerro con hormigón aligerado, pero un nuevo hundimiento paralizó ese proyecto el 9 de diciembre de 2013.
Frente a ese inconveniente, aclaró que se formuló una nueva propuesta para estabilizar el cerro, esta vez mediante relleno hidráulico, cuyo inicio está sujeto a la aprobación de una reglamentación específica para paralizar toda operación minera arriba de la cota 4.400.
Apuntó que existe un proyecto que busca reubicar a las 17 cooperativas que siguen operando encima de la cota 4.400, hacia nuevas zonas de trabajo con menor riesgo.
No obstante, aseguró, en base a informes técnicos, que el Cerro Rico de Potosí no tiene riesgo de colapsar, aunque admitió que existen más de 130 hundimientos.
Por otro lado, explicó que la inscripción de Potosí en la lista de patrimonios mundiales en riesgo,autoriza a la Unesco desembolsar recursos y enviar expertos internacionales a Potosí, para trabajar de manera coordinada con la Comibol, en la estabilización del cerro.
Por su parte el presidente Evo Morales pidió a los ciudadanos y cooperativistas de Potosí "ponerse de acuerdo" para viabilizar soluciones definitivas a la inestabilidad del Cerro Rico porque, a su juicio, "es difícil" reparar ese yacimiento sin consenso colectivo.
"Ese es un problema serio que tenemos, yo le pediría a los hermanos potosinos que se pongan de acuerdo. Lamentablemente eso viene desde la colonia", dijo en una rueda de prensa en La Paz.
La ciudad boliviana de Potosí, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial desde 1987, cuenta entre sus principales atracciones al Cerro Rico, un yacimiento ubicado a 4.800 metros sobre el nivel del mar y que en la época de la colonia fue considerada la mina de plata más grande del mundo.