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sábado, 12 de abril de 2014

dos minas que ponen en riesgo la integridad de la forma cónica del Cerro Rico cerradas y reubicadas. el poder de las "cooperativas mineras" a cargo de esas minas las hacía intocables. se espera queno sea un anuncio más, sino una decisión sincera e imprescindible. LTD

Después de muchos años de incomprensible negligencia, la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) ha tomado por fin una decisión muy largamente esperada. Ha ordenado el cierre y reubicación de dos minas situadas en una zona de riesgo del Cerro Rico de Potosí con el fin de preservar la morfología de esta montaña.
Como se recordará, tan importante medida fue hasta ahora sistemáticamente eludida a pesar de que todos los informes técnicos coinciden al advertir que si no se detiene la actividad minera en la cúpula del cono del cerro su desmoronamiento será inminente.
Nadie se atrevió a tomar tan importante decisión porque la explotación de esas minas está en manos de empresas cooperativas cuyo poder político y económico las hacía impunes.
Lamentablemente, y dados los antecedentes del tema y las especiales circunstancias en las que tal medida ha sido anunciada, resulta inevitable considerar la posibilidad de que el anuncio hecho por el gerente regional de Comibol en Potosí no sea más que una carta de negociación, ahora que mineros cooperativistas y autoridades gubernamentales están midiendo fuerzas. Si ése fuera el caso, estaríamos asistiendo a un incalificable acto de irresponsabilidad. En cambio, si es sincera la decisión y sobre todo, si se la hace cumplir, el acto será merecedor del máximo reconocimiento no sólo del pueblo potosino sino del país en general.
Quienes tienen en sus manos tan importante decisión deben saber que el juicio de la historia sobre la manera como asuman la responsabilidad de preservarlo será muy severo.

sábado, 15 de marzo de 2014

ERBOL anuncia que unos mil obreros serían reubicados en el Cerro Rico. ERBOL repite a Victor Hugo Llanos que está tratando de ubicar obreros en zonas productoras y que no signifiquen un riesgo de hundimiento en la cumbre. por el momento no es más que un anuncio.

El viceministro de Desarrollo Productivo Minero, Víctor Hugo Llanos, informó la víspera que unos 1.000 cooperativistas que operan en el sector de alto riesgo de la cota 4.400 del Cerro Rico de Potosí serán reubicados a la mina Triunfadora. 

“Estamos hablando de unos mil operadores mineros que se encuentran sobre la cota 4.400 metros sobre el nivel del mar, y de otros operadores que están dentro de la zona de riesgo. (…), tenemos la mina Triunfadora como una nueva área de trabajo para los operadores de la mina Moropoto y paralelamente estamos viendo otras áreas en zonas llamadas Jallaquilas, distrito Colave y Turque”, señaló.
Llanos precisó que los estudios realizados determinaron la existencia de cuatro zonas de riesgo en todo el Cerro, pero por ahora la prioridad es trabajar en la cota 4.400 donde existe un hundimiento en la cúspide del promontorio.
En adelante, agregó, “se requiere hacer un trabajo técnico para identificar las vetas que se tienen en esas zonas, para así también darles (a los operadores) todas las comunidades necesarias”.
El trabajo, dijo, se realiza de manera coordinada con Fedecomin, la Gobernación, el Ministerio de Minería y la Comibol regional de Potosí. 

domingo, 23 de febrero de 2014

Gonzalo Lema uno de nuestros grandes escritores reclama que los bolivianos debemos asumir a plenitud y cabalidad que somos hijos de la Colonia y que el Cerro Rico es su símbolo, y éste jamás podrá hundirse. Bravo!

La herida abierta

Gonzalo Lema


Quizás el momento más conmovedor de mi vida haya sido dado ante la presencia sin igual del Cerro Rico de Potosí. Eran mis lejanos tiempos de la corte electoral y yo era un principiante de adulto que absorbía sediento cuanta historia se me ponía en el camino. Y en esa oportunidad de fantasía se me puso al frente el Cerro y nos miramos a los ojos, enamorados, hasta que derramé mi llanto.

Inútil fue mi afán por hallar en sus laderas vestigio alguno del indio Huallpa. Los siglos de tiempo son capaces de todo, inclusive de borrar sin misericordia las huellas de la memoria. Pero ese día de 1545 comenzó esta historia que aún no termina, cuando la plata se mostró sencillamente a flor de piel y la noticia navegó pronto por el mundo poniendo fin a la leyenda de El Dorado y cimentando para siempre el nombre y la riqueza real de Potosí. Lo nuestro no era un mito, sino la base misma de la Colonia, en su afán de lucro, y la síntesis exacta del porqué de la presencia española en la América.

Desde entonces es que el mundo sabe de nosotros. ¿A quién hubiera extrañado que nos llamáramos República del Potosí? A propósito de su presencia se fundó la Audiencia y luego también se fundó la patria. Pero no sólo eso: se fundó nuestra forma de ser aunque esto nos parezca extraño.

La mentalidad del saqueo se desbordó de inmediato y, apenas unos años después, Potosí y su Cerro habían generado un desorden comparable, a la distancia, al descubrimiento de oro en California y Australia. Lo que ayer lucía como un páramo se convirtió, sin más, en una hojarasca de gente y viviendas abigarradas capaces de asombrar a cualquiera. Así nació esta ciudad que bien podríamos considerar, de una buena vez, la más bella de Bolivia. A falta de una fundación de estilo, se erigió preciosa la presencia de su Cerro y eso fue más que suficiente. El Cerro convocó a la gente y la gente a la iglesia y se hizo la vida en sus callejas hasta el mismo día de hoy.

¿Por qué los bolivianos no viajan a conocer el Cerro Rico? ¿En qué momento dejó de conmoverlos? Una insólita teoría indica que, fieles a la mentalidad heredada, los bolivianos prefieren visitar los centros que no les recuerde absolutamente nada de su triste historia. Esa apuesta –vivir sin recordar– ha trisado nuestro cuerpo social como si se tratara de un cristal de Bohemia: las regiones emergentes se consideran libres –lo dicen– de toda culpa frente a los fracasos nacionales. Enormes bolsones de gente ya no quieren saber del derrotero del proceso social, de sus encuentros y menos de sus desencuentros, y el país se tambalea siempre debido a que todos nos damos la muda espalda. El ayer no nos pertenece. Nosotros somos hijos del tractor, no de la mina... Pero la afirmación peor es aquella que discrimina: la pobreza está allí, no aquí. Así, pues, es muy difícil construir sociedad.

El tema de nuestra historia nos lacera el alma. Nos han enseñado que el cercenamiento territorial de nuestro país fue producto de la mediocridad que nos caracteriza, de nuestra imposibilidad de ver el futuro y de ejecutar bien tareas del presente. Pero en realidad debían enseñarnos que Bolivia se fundó cuando todos los países circundantes ya estaban constituidos, que siempre fuimos muy pocos y jamás alcanzamos a poblar nada, que el mar nos quedaba lejos inclusive cuando era nuestro, y que la Colonia sólo se desarrolló debido a la presencia del Cerro. ¿Alguno de nosotros piensa que todo hubiera sido igual sin su presencia? La vida siempre giró en torno a su cono querido. Lo demás parecía simplemente una abstracción jurídica.

Un amigo piola me indicó que las intenciones de los españoles bien podían medirse por el tamaño de las plazas en el nuevo mundo: si la plaza era grande, pues allí pensaban afincarse en términos definitivos. Un gran ejemplo es México. Y si la cuestión era saquear y luego irse, el Alto Perú, donde las plazas, inclusive la principal –estoy pensando en Potosí– apenas es más grande que un pañuelo de quinceañera. Testigo de aquél abandono es nuestro Cerro. Y toda Bolivia, porque a todos nos consta que somos quienes menos guetos cobijamos y que la sociedad que tenemos es la que quedó de la Audiencia. Desde entonces hemos ido perdiendo interés para las nuevas corrientes migratorias, al punto que hemos sido capaces, en los hechos, de prácticamente paralizar la dinámica del mestizaje consanguíneo. Se advierte, sin embargo, que el sincretismo cultural marcha con muy buen viento: la cultura occidental ha aprendido a gustar de la originaria y hasta se combina en su expresión. Esta compatibilidad nació en el encuentro de ambos mundos y se plasmó, con perfecto arte, en las fachadas y altares de las iglesias católicas. Tiempo después se formuló el folklore que absorbe a nuestra juventud.

Si la historia de los bolivianos es una herida abierta, pienso que es mejor que nos asomemos cuanto antes a uno de sus bordes y miremos en su interior. Es mejor asumirnos, a plenitud y cabalidad, que intentar ser lo que no somos educando a nuestros hijos ajenos al alma nacional. La evasión, que yo sepa, conduce únicamente a la depresión. A partir de allí que cada quien se aferre de alguna mano amiga.

En estos tiempos que corren aprisa, se advierte que lo importante no es atendido del todo. La memoria histórica es apenas nombrada, como si fuera posible ser producto tan sólo de ayer. Eso no es correcto. El boliviano no puede contentarse con tan poca cosa y debe bucear una memoria larga, verdaderamente histórica, capaz de forjar una columna vertebral en cada uno de nosotros. ¿Qué ha de sostenernos en pie si no apelamos a nuestra historia? Cada uno es lo que es, como se sabe. Y nosotros –prácticamente todos– somos hijos de la Colonia. ¿Estoy descubriendo alguna verdad? Y el símbolo de la Colonia es el Cerro Rico, a quien hoy le canto todo mi amor. Que esta certeza no se hunda, por favor.

sábado, 8 de febrero de 2014

Jhonny Llally dirigente cívico presentó demanda ante la Fiscalía en contra del Ministro Virreira que se comprometió y no cumplió paralizar actividades en el interior del cerro por los hundimientos que pueden colapsar el Cerro Rico.

El presidente del Comité Cívico de Potosí, Jhonny Llally, explicó que su organización, que representa a varias instituciones civiles de la sociedad potosina, ya presentó ante la Fiscalía una demanda en 2011 por deterioro de bienes del Estado que fue desestimada.
La denuncia actual surgió a raíz de una carta fechada en diciembre de 2013 en la que el ministro boliviano de Minería, Mario Virreira, aclaraba que su departamento “no ha instruido en ningún momento la paralización de actividades” mineras en el Cerro Rico.

En la misiva, el ministro aseguraba que “está vigente la disposición que permite a las cooperativas que tienen derechos preconstituidos seguir trabajando hasta que se regularicen los contratos, una vez que se definan las zonas de riesgo del Cerro Rico de Potosí”.
Según Llally, las citadas zonas de riesgo ya fueron identificadas y mantener la actividad minera continúa provocando hundimientos que pueden derivar en un “colapso” en el Cerro.
“Lamentablemente nuestros gobernantes, nuestras autoridades, ya sean judiciales, ya sean departamentales, no lo hacen porque de alguna u otra manera están implicados con los compañeros cooperativistas, su brazo social, no quieren perder ningún voto ahora que se encuentran en una campaña electoral”, afirmó el dirigente.
Llally acusó al Ministro de Minería de “lavarse las manos” en este asunto.
El Cerro Rico, nombrado Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad en 1986, y Mensajero de La Paz en el Mundo en 2000, es el principal atractivo turístico de Potosí y sus minas de plata, estaño y zinc son explotadas por unos 12.000 mineros cooperativistas.
Una misión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) inspeccionó el estado de la montaña en mayo de 2011 y avaló la continuidad de la explotación del yacimiento pero con “medidas adecuadas de estabilización” para frenar su deterioro.
Una de las zonas más afectadas es la cúspide cónica del cerro, que es precisamente su característica más emblemática.
Los yacimientos de plata del Cerro Rico, cuya cima está a 4.702 metros sobre el nivel del mar, han sido explotados ininterrumpidamente desde 1545 y fueron una de las principales fuentes de ingresos de España en tiempos coloniales.

jueves, 16 de enero de 2014

Los Tiempos pone de relieve el clamor del Comité Potosinistaa ante el desastre. el Cerro Rico se desmorona. autoridades incumplieron promesa ante los deslizamientos en la cresta de la montaña, mientras "los cooperativistas" siguen perforando la tierra por dentro. lo inevitable está por llegar.

Es tan grave el extremo al que se está llegando, que la negligencia expuesta por las autoridades del sector bien merece ser calificada como criminal
Una vez más, tal como lo viene haciendo con notable perseverancia desde hace ya muchos años, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) ha alzado su voz de advertencia ante la inminente posibilidad de que el Cerro Rico de Potosí termine de colapsar de un momento a otro.

Esta vez, además de las ya consabidas medidas de presión en demanda de una decidida intervención estatal y gubernamental, la institución cívica ha anunciado su decisión de iniciar procesos penales contra funcionarios del Ministerio de Minería por la manera negligente como eluden su obligación de hacer algo para evitar que se produzca la calamidad que según todos los expertos en materia geológica se ve venir con toda claridad.
Las advertencias y las movilizaciones del Comcipo no son nada nuevas. Por el contrario, desde hace ya varios años, desde que comenzaron a producirse los primeros deslizamientos en la parte superior del Cerro Rico, no han dejado de repetirse con inusitada insistencia los pedidos hechos en todos los tonos posibles  –desde las súplicas hasta las más airadas amenazas– para que las autoridades mineras y culturales hagan algo al respecto.
Los resultados de tales gestiones han sido prácticamente nulos, como lo confirma la intensificación de los hundimientos y la indiferencia con que continúan realizándose con toda normalidad actividades extractivas por encima de la cota 4.400, la que marca el área de máxima vulnerabilidad, como lo ha podido verificar durante los últimos días una comisión a la que se encomendó una evaluación del estado actual del proceso de desmoronamiento del emblemático cono.
Fue tan alarmante el resultado del informe brindado por la comisión, que incluso los representantes del Ministerio de Minería, que suelen ser los más renuentes a hacer algo al respecto, avalaron la necesidad de adoptar medidas de emergencia. Entre ellas, como tendría que ser obvio, la suspensión de toda actividad extractiva en la zona que está a punto de colapsar.
Desgraciadamente, tal como viene ocurriendo durante los últimos años, no hay quién tome en serio tales prohibiciones.
Ninguna de las 36 cooperativas que aglutinan a más de 15 mil mineros está dispuesta a acatarlas y mucho menos las que realizan sus labores en el área superior del cerro. Y lo que es más alarmante aún, los ejecutivos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) también han demostrado en la práctica su decisión de hacer caso omiso de las prohibiciones y recomendaciones.
Tan negligente actitud tampoco es nueva. A pesar de que las autoridades mineras están ya plenamente conscientes de la magnitud del peligro y de la responsabilidad que les corresponde, se niegan a actuar en consecuencia y para que cambien de actitud de nada sirve la abundancia de estudios e informes técnicos que confirman que las implacables leyes de la física están en plena acción.
Es tan grave el extremo al que se está llegando, que no parece exagerado calificar el caso como un crimen en pleno proceso de ejecución. Y no sólo porque según los mandatos de la Unesco la destrucción del Cerro Rico merecería ser calificada como “crimen contra el patrimonio común de la humanidad”, sino porque, un colapso de las dimensiones que se vaticinan pondría en muy serio riesgo la vida de varias decenas de miles de personas.

sábado, 11 de enero de 2014

las ciudaddes de Uyuni, Villazón, Tupiza están recibiendo la mayor cantidad de visitantes para ver el paso de motos y cuadros, unos 200 en total que empezarán a pasar por los cantos del Salar el domingo desde por la mañana...

El departamento de Potosí aguarda el paso del Rally Dakar este domingo, en el que cerca a 200 motociclistas recorrerán el Salar de Uyuni y otros lugares, los cuales serán dados a conocer por los organizadores internacionales de la competencia.   
El Alcalde de Tupiza Orlando Cachambi, dijo que los tupizeños están contentos de recibir el paso del Dakar “y Tupiza va a explotar mañana con el Dakar, entonces hermanos bolivianos vamos hacer todo lo posible para que Bolivia se vea en el mundo con una buena imagen”, dijo al canal del Estado. 

La población de Uyuni, Villazón y Tupiza desde días atrás reciben la vista de turistas y la población boliviana de diferentes departamentos que se dieron cita para presenciar la competencia. Según las estimaciones de los organizadores se espera que unos 50 mil turistas lleguen hasta este departamento en las próximas horas.
De acuerdo con el cronograma oficial, los competidores de motos y cuadratracks ingresarán al territorio boliviano cerca a las 06:00 de la mañana del domingo 12 de enero, para lo cual se prevé instalar algunos sistemas de seguridad establecidos por los organizadores.
En ese marco, la policía boliviana explicó que 24 horas antes de la competencia dispondrá el cierre de los tramos carreteros Villazón-Tupiza, Tupiza-Atocha, Atocha-Uyuni, Colchani, Salinas de Garcí Mendoza y la vuelta del salar hasta Llica, San Pedro de Quemes y la Estación Abaroa.

jueves, 14 de noviembre de 2013

potosina. Maria Luisa Tirado reconocida por la Gobernación de Cochabamba. bravo!



La cantante potosina Maria Luisa Tirado recibió ayer un reconocimiento, de parte del Gobierno departamental de Cochabamba, en virtud a sus 50 años de trayectoria. La artista ya había sido reconocida por la Alcaldía cochabambina.